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2006/02/03 ESPAÑOLA POR EL AMOR DE UNA MUJER

Cathy Boswell se convierte en jugadora comunitaria al casarse con Silvia Lara, su compañera en el Olis Sóller

El matrimonio entre las jugadoras del Olis Sóller Cathy Boswell (Ilinois, Estados Unidos, 10-11-1962) y Silvia Lara (Badalona, 5-6-1975) ha provocado que la estadounidense pueda jugar como comunitaria en la Liga Femenina 2, en un caso que es único en España y posiblemente en el mundo.
La pareja se casó oficiosamente el pasado 2 de julio en Barcelona tras conocer que el Parlamento español aprobaba el matrimonio homosexual, pero hasta el 20 de diciembre estuvieron en lista de espera para que su amor fuera del todo oficial. "Hacía tres años que éramos pareja de hecho y era la única forma de tener el respaldo de la ley. Ahora tengo mi libro de familia y poseo los mismos derechos que cualquier ciudadano. Es algo que hasta hace poco nadie se imaginaba", comenta Lara.

Está claro que no es una unión de conveniencia porque los ojos de las dos mujeres brillan como sólo lo están dos personas enamoradas y las miradas de complicidad entre ellas es el más claro síntoma de que su corazón tiene dueño.
La ala-pivot, una auténtica institución en el baloncesto mundial -ha sido medalla de oro olímpica con su selección en Los Ángeles'84 y su nombre figura en el Salón de la Fama de Texas- era la preparadora física del conjunto que entrena Miquel Ballester. Había colgado las botas la pasada campaña en el Olesa, pero la petición de la entidad del valle de los naranjos de ayudar en la pista hasta final de temporada fue decisiva para que retornase. "Le pregunté si se encontraba realmente bien, sobre todo de las rodillas, porque ella lo ha conseguido todo en el mundo del baloncesto y no tiene nada que demostrar. Estos tres meses que va a jugar es por amor al club y por pasión al baloncesto", apunta su compañera.
Boswell debutó el pasado domingo ante el Valls y anotó cuatro puntos en la victoria mallorquina (76-58). Aseguran que cuando están en la pista no se acuerdan de si son pareja o no. "Cuando estamos jugando, sólo vemos el color de las camisetas, no las caras", dice la estadounidense. "Cathy en el equipo es una compañera más. Hay contactos duros y fuertes y no miras si le haces daño. Eso sí, cuando llegamos a casa es otra cosa", añade su compañera.


Esta historia de amor comenzó hace cinco años cuando coincidieron en el Jovent palmesano de la Liga Femenina 2. "Allí empezó todo y la verdad es que desde un primer momento vimos que la relación iba bien y por eso a los dos años nos hicimos pareja de hecho", explica Boswell. "El año antes de fichar por el Jovent estuvimos a punto de coincidir en el Santa Rosa, pero por circunstancias no pudimos. Así que encontrarnos que debía ser nuestro destino y por eso surgió el amor", confiesa. "Ya llevamos cinco años juntas y yo me he casado para toda la vida", manifiesta Silvia; "y yo también", apostilla Boswell con una gran sonrisa.


La vida en pareja en Sóller les hace feliz y el hecho de estar juntas una gran parte del día no es un problema. Todo lo contrario. "No nos cansa vernos las veinticuatro horas y, aunque parezca mentira, cuando se va al Centro de Tecnificación o a Palma la echo de menos. Nos vemos a todas horas los siete días de la semana y me gusta que sea así", reconoce la deportista de Badalona. Lara asegura, como cualquier persona enamorada, que estar con la persona que ama es lo que necesita. "Ahora mismo Cathy es mi vida. Reconozco que tenerla cerca me tranquiliza mucho, me da confianza y me transmite serenidad. Cuando no estoy bien ella me apoya y sabe decirme lo que tengo que hacer para salir de ahí", señala con voz temblorosa.

Apoyos

Las jugadoras del conjunto solleric admiten que el apoyo de sus respectivas familias ha sido muy importante. "Siempre han sido conscientes del tema y nunca nos han creado un problema. Nos hicieron un regalo de boda como a cualquier pareja", confiesan. "Esto nos tranquiliza porque hay muchas parejas homosexuales que no tienen el apoyo de la familia. Los padres no lo aceptan y echan a sus hijos de casa", resalta Boswell. "Lo importante es el amor y la comprensión de la familia ya que no hay felicidad completa sin el consentimiento de tus padres. Por ejemplo, mi abuela tiene ochenta años y siempre nos decía que a ver cuándo nos iríamos a vivir juntas", añade Lara.
Respecto al entorno en el que viven, las baloncestistas destacan que nunca han tenido ningún problema por su condición sexual, ni en su labor profesional ni en su vida personal: "No nos hemos encontrado de cerca gente que nos critique por ser matrimonio. Hemos tenido mucha suerte y no hay ningún tipo de reparo". Incluso comentan que nunca han tenido un contratiempo con el resto de jugadoras del Olis Sóller: "Siempre hay bromas con las compañeras, incluso cuando hablamos de sexo, pero lo hacemos con total naturalidad porque es algo normal y se tiene que ver así". De hecho, el ambiente en el vestuario es tan bueno que todas las integrantes de la plantilla sollerica y de anteriores equipos en los que han militado asistieron a la boda que celebraron en la ciudad condal.


Tanto Cathy como Silvia son conscientes de la dimensión y de la importancia que adquiere que sean la primera pareja que contrae matrimonio homosexual en el deporte español: "Nos damos cuenta de que esto es algo muy grande en el mundo del baloncesto y sabemos que es una bomba que haya sucedido. Si nuestro caso ayuda a normalizar esto, estamos muy contentas. Este deporte es nuestro trabajo, ¿qué diferencia hay?", se pregunta la escolta. "Hasta ahora no le habíamos dado la importancia que vemos que está adquiriendo que nos hayamos casado, pero la verdad es que creo que en el mundo, por el momento, no hay otro caso como el nuestro", comenta la americana.
La estadounidense y la española manifiestan que llevar una vida en común, ya desde hace un lustro, también les sirve a la hora de jugar, en una situación en la que el gran beneficiado es su club: "Dentro de la pista nos entendemos muy bien porque cuando ella coge el rebote sabe que estoy corriendo hacia la otra canasta para recibir el pase y meter los dos puntos. Eso sí, que quede claro que también fuera de ella nos entendemos -sonríen-".
Las jugadoras aseguran que discuten como cualquier pareja y que siempre son sinceras a la hora de opinar si han estado en el nivel que se les exige en un partido. "Siempre me dice lo que hago bien y mal y en casa tenemos muy buena comunicación en este aspecto. Si jugamos mal nos lo decimos, sobre todo, en los últimas meses y, aunque tengo mi propia impresión, suelo escucharla", dice Lara.
Boswell define a su compañera de equipo, que ha jugado diez años en la máxima categoría del baloncesto nacional y también en países como Francia, Portugal o Austria, como una extraordinaria escolta. "Es una de las mejores tiradoras de España y me encanta verla jugar. No entiendo por qué nunca la han llamado para jugar en la selección o ni siquiera para ir a una concentración". De hecho, Silvia Lara es una de las mejores jugadoras nacionales de la categoría. Ofensivamente es temible para los rivales del Olis y su técnica individual es envidiable. Es una de las referencias de su equipo y se nota que su compañera se enorgullece de ello.
Por su parte, la baloncestista de treinta y un años no tiene palabras para calificar a su pareja en la cancha. "Quiero recordar que en la Liga Femenina se la recuerda como Cathy 'maravilla' Boswell porque ha sido una de las mejores del mundo. Ahora que ya tiene más edad se distingue por la inteligencia. Eso se ve porque sabe dónde colocarse, cómo moverse y cómo no hacer esfuerzos que no le conducen a nada", resalta. La norteamericana ha rayado a gran nivel en los campeonatos de países tan diversos como Alemania, Italia, Brasil, Grecia, Francia y Estados Unidos, además de en la competición española.

Ascenso

Aspiran en esta temporada a lograr la meta tan buscada en la localidad de la Tramuntana de ascender a la mejor liga nacional. "El sueño de todos es éste y si lo logramos sería increíble. La plantilla es muy buena y creo que tenemos posibilidades de hacerlo", comenta Boswell.
"Me encantaría jugar en la Liga Femenina con el Olis Sóller y por eso firmé por dos temporadas", añade Lara. El siguiente paso para que su objetivo se convierta en realidad reside en superar mañana sábado al líder de la categoría, el Nacex Jovent, en el derbi mallorquín, en un duelo que empieza a las 19 horas en el Germans Escalas palmesano. Precisamente se miden al equipo en el que se conocieron. Un signo más de que el destino mutuo entre Cathy y Silvia les pertenecía

SEBASTIÀ ADROVER

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